Su presencia es global. La figura del emprendedor ambiental se consolida como una nueva clase de empresario cuyos proyectos no sólo contribuyen a mitigar las causas y efectos del cambio climático sino que, en ocasiones, reportan fortunas millonarias.
Publicado el 22-05-2009 por Tamara Vázquez. Madrid.
Cuando Zhengrong Shi decidió poner en marcha un pequeño negocio de placas solares en 2001, poco imaginaba que en apenas seis años Suntech Power se convertiría en el primer fabricante mundial de paneles fotovoltaicos. Con una fortuna que asciende a 3.200 millones de dólares –según el mensual The Hurun Report–, Shi es hoy uno de los denominados h éroes ambientales –tal y como lo definen publicaciones como la revista Time–, una nueva clase de empresarios que tratan de hacer posible la transición a una nueva era energética basada en la reducción de las emisiones de gases contaminantes.
Al otro lado del Pacífico, las iniciativas no son menos interesantes. El estado de California es todo un laboratorio de energías renovables. Vehículos propulsados por hidrógeno, campañas que abogan por una reducción total de residuos y hasta paneles fotovoltaicos puestos en órbita para captar la energía solar del espacio y comercializarla en la Tierra son algunos de los proyectos que actualmente se cuecen en esta región norteamericana.
Éstos son sólo algunos de los antecedentes que motivaron que el pasado mes de abril la organización WWF/Adena reivindicase ante los líderes políticos reunidos en las conversaciones sobre el Clima de las Naciones Unidas diferentes vías de apoyo a esta nueva generación de empresarios, que está llamada a convertirse en "el principal motor de una economía baja en carbono".
En efecto, como WWF/Adena concluye en dos informes internacionales sobre innovación y sostenibilidad, la tecnología capaz de reducir las emisiones contaminantes se genera en países dispares, desde India –con iniciativas como Cosmos Ignite Innovations, que provee de lámparas con diodos LED a más de 1.600 millones de habitantes, cuyo alumbrado depende de queroseno y otros combustibles fósiles; o mKRISHI, que suministra asesoramiento a agricultores analfabetos a través de teléfonos móviles, sensores meteorológicos, GPS, imágenes multimedia, etcétera– hasta Suecia, que investiga sobre sistemas de vehículos que se desplazan sobre raíles, entre otros.
En España, donde la semana pasada el presidente del Gobierno defendió la urgencia de apostar por una economía sostenible –potenciando las energías renovables, dando impulso a las compañías de servicios energéticos, a la gestión y el tratamiento de aguas, a la industria del reciclado y, en definitiva, construyendo un modelo productivo sostenible–, también se pueden encontrar ejemplos de empresas con capacidad para innovar en tecnologías verdes.
Innovación nacionalLa galería de innovación de la feria Genera’09, celebrada en Madrid recientemente, constituye una buena muestra del potencial creativo de nuestros emprendedores. Por ejemplo, la plataforma Electro Kinetci Road Ramp, diseñada por la empresa navarra Eco-Raec, genera electricidad a partir del aprovechamiento de la energía cinética y potencial de los vehículos que circulan sobre ella. “Este dispositivo se instala en vías urbanas, peajes de autopistas, accesos a centros comerciales, parkings públicos, etcétera, lugares donde hay un flujo de tráfico continuo y en los que la velocidad no sobrepasa los 90 kilómetros a la hora”, explica David López, director técnico de la compañía. Los coches accionan una placas que transmiten la energía a unos generadores, "sin emitir ningún residuo contaminante, lo que contribuye a hacer más sostenibles nuestras carreteras y posibilita que nuestro sistema energético sea algo más autosuficiente".
La empresa Eratic también ha presentado este año un sistema de trigeneración –generación combinada de calor, frío y electricidad, que además puede utilizar como combustible la biomasa– denominado Electroterm, que cuenta con un sistema innovador de reducción de emisiones contaminantes que, según sus creadores, evitará la propagación de 4.500 toneladas de dióxido de carbono al año.
En tecnología solar, la firma Eurener ha registrado una solución para emplazamientos de difícil acceso a la red eléctrica. Se trata de un sistema de alumbrado solar autónomo, adaptable a ambientes urbanos y navales, que integra en un único conjunto un sistema de iluminación y otro de alimentación eléctrica. "Este proyecto no necesita ningún tendido eléctrico que transporte la electricidad, porque la energía solar es usada allí donde se genera, ni tampoco precisa torres y postes eléctricos que producen contaminación, destruyen el territorio y desvalorizan los lugares que atraviesa", explica César Lledó, director de comunicación de Eurener.
España también cuenta en la actualidad con varios proyectos que intentan arrojar luz en el ámbito de la arquitectura sostenible. Por encargo de la Vivienda Municipal de Sabadell, la empresa de ingeniería Abac Enginyers, en colaboración con el Institut Catalá de l´Energia y el Ayuntamiento de Sabadell, construye actualmente el Edificio Alexandra, un complejo de 14.500 metros cuadrados donde se construirán 168 viviendas en suelo público. La edificación incorpora soluciones con elevadas cotas de eficiencia energética, basadas en la climatización de las viviendas mediante suelo radiante, la instalación solar fotovoltaica sobre su cubierta, la iluminación de los espacios comunes mediante detectores de presencia y de nivel lumínico exterior, etcetéra.
No todas estas compañías conseguirán atesorar una fortuna como la de Shi, pero –beneficios económicos aparte–, su filosofía coincide con la del magnate de Suntech Power, que se basa en la idea incluida por WWF/Adena en uno de sus informes: "Nunca ha habido un momento como éste para que los emprendedores hagan del mundo un lugar mejor".
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lunes, 23 de noviembre de 2009
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